El envejecimiento activo en el trabajo es crucial en un mundo que crece rápidamente. Las empresas que hoy invierten en el bienestar de sus empleados mayores no solo promueven una fuerza laboral saludable, productiva y motivada, sino que también se mantienen competitivas e innovadoras en un entorno demográfico en constante cambio.
Nos encontramos en un escenario innegable: la proporción de personas mayores en todo el mundo está creciendo a un ritmo que supera a cualquier otro grupo demográfico.
Este cambio se debe al aumento de la esperanza de vida y a la disminución de las tasas de natalidad, lo que está provocando un envejecimiento acelerado de la población.
Consecuentemente, la edad promedio de los trabajadores es ahora más alta. En numerosos países, los empleados de edad avanzada ya representan el 30% o más de la fuerza laboral activa, lo que plantea un imperativo para las empresas: cuidar y capacitar a su capital humano para un envejecimiento activo, lo que significa extender y mejorar las carreras profesionales para respaldar esta mayor longevidad.
Comprendiendo el envejecimiento activo
La Organización Mundial de la Salud define el envejecimiento activo como un proceso que busca optimizar las oportunidades de salud, participación y seguridad para mejorar la calidad de vida a medida que envejecemos. Este se enfoca en permitir que las personas alcancen su potencial en términos de bienestar físico, social y mental, mientras combate los estigmas asociados a las personas mayores.
Según los datos existentes, alrededor del 45% de los hombres y mujeres en el grupo de 50 a 64 años requieren ajustes en sus empleos debido a problemas de salud para evitar la jubilación anticipada y las incapacidad laboral o enfermedades profesionales. La depresión, el estrés laboral y otros desafíos psicosociales son algunas de las razones más comunes detrás de la incapacidad y el retiro temprano,
Distintas organizaciones vienen sugiriendo la adopción de cuatro objetivos referidos a esta temática:
1 Promover el trabajo sostenible y el envejecimiento saludable desde el Inicio de la vida laboral
2 Prevenir problemas de salud a lo largo de la vida laboral.
3 Facilitar la gestión de la seguridad y la salud ocupacional en un entorno laboral envejecido,
4 Promover el Intercambio de información y buenas prácticas.
Fomentando la higiene y seguridad en el trabajo
Las empresas hoy enfrentan la responsabilidad imperativa de calcar a su capital humano y proporcionar las herramientas necesarias para un envejecimiento activo. Esto implica abordar los aspectos físicos, mentales y sociales del bienestar de les empleados a medida que envejecen. Poniendo especial atención a las condiciones de salubridad laboral.
Distintas experiencias han comprobado que un apoyo psicosocial constante es altamente apreciado por los trabajadores, cumpliendo un doble propósito aumentar la autoestima profesional y mejorar el bienestar en todas sus dimensiones.
Algunas estrategias que las empresas pueden implementar para lograr estos objetivos son:
Proporcionar herramientas de medición para evaluar la salud biopsicosocial de sus empleados y así mejorar aquellas áreas necesitadas.
Ofrecer apoyo continuo con profesionales especializados en RRHH y seguridad laboral.
Fomentar hábitos de vida saludable tanto dentro como fuera del entorno laboral.
Estudios de OSHA demuestran que las empresas con programas de gestión enfocados en trabajadores mayores experimentan menos bajas por enfermedad y menor ausentismo.
Esto se traduce en costos de incapacidad laboral reducidos, mayor productividad y menor rotación de personal. Invertir en la motivación de los empleados de mayor edad es, en resumen, una inversión que genera rendimientos sostenibles.
El futuro del trabajo es inclusivo y adaptable, y las organizaciones que reconocen esto están mejor posicionadas para el éxito a largo plazo.